(XLV) Multa a Caesare in eam
sententiam dicta sunt quare negotio desistere non posset: neque
suam neque populi Romani consuetudinem pati ut optime meritos
socios desereret, neque se iudicare Galliam potius esse Ariouisti
quam populi Romani. Bello superatos esse Aruernos et Rutenos a Q.
Fabio Maximo, quibus populus Romanus ignouisset neque in
prouinciam redegisset neque stipendium imposuisset. Quod si
antiquissimum quodque tempus spectari oporteret, populi Romani
iustissimum esse in Gallia imperium; si iudicium senatus obseruari
oporteret, liberam debere esse Galliam, quam bello uictam suis
legibus uti uoluisset. |
(45) A este parecer muchas cosas
fueron dichas por César por lo que no podía desistir
de esta ocupación: que ni su costumbre ni la del pueblo
romano soportaba que se abandonara a unos aliados que óptimamente
se lo habían merecido, ni él juzgaba fuera de
Ariovisto más que del pueblo romano. Que los arvernos y los
rutenos habían sido superados en la guerra por Q. Fabio
Máximo, a los que el pueblo romano había perdonado y
no los había reducido a su provincia ni les había
impuesto un estipendio. Y que si era conveniente que se mirase
cualquier tiempo antiquísimo, el mando del pueblo romano en
la Galia era justísimo; que si era conveniente que se
observara el juicio del senado, la Galia debía ser libre,
la cual, vencida en la guerra, había querido el senado que
usara sus leyes. |
(XLVI)
Dum haec in conloquio geruntur, Caesari nuntiatum est equites
Ariouisti propius tumulum accedere et ad nostros adequitare,
lapides telaque in nostros coicere. Caesar loquendi finem fecit
seque ad suos recepit suisque imperauit ne quod omnino telum in
hostes reicerent. Nam etsi sine ullo periculo legionis delectae
cum equitatu proelium fore uidebat, tamen committendum non putabat
ut, pulsis hostibus, dici posset eos ab se per fidem in conloquio
circumuentos. Postea quam in uulgus militum elatum est qua
arrogantia in conloquio Ariouistus usus omni Gallia Romanis
interdixisset, impetumque in nostros eius equites ut fecissent,
eaque res conloquium ut diremisset, multo maior alacritas
studiumque pugnandi maius exercitui iniectum est. |
(46) Mientras
se tratan estas cosas en el coloquio, le fue anunciado a César
que los jinetes de Ariovisto se acercaban más a la colina y
que cabalgaban hacia los nuestros y que arrojaban piedras y dardos
contra los nuestros. César finalizó de hablar y se
retiró hacia los suyos y ordenó a los suyos que no
arrojaran en absoluto dardo alguno contra los enemigos. Pues,
aunque veía que el combate de una legión escogida
con la caballería sería sin peligro alguno, sin
embargo, pensaba que no debía permitirse que, derrotados
los enemigos, pudiera decirse que aquellos, por su confianza,
habían sido rodeados por él durante el coloquio.
Después que se manifestó entre la multitud de
soldados de qué arrogancia habiendo hecho uso Ariovisto en
el coloquio había vedado toda la Galia a los romanos, y
cómo sus jinetes habían hecho un ataque contra los
nuestros, y cómo este hecho había disuelto el
coloquio, mucho mayor ardor y mayor afán de pelear se
inspiró al ejército. |
(XLVII)
Biduo post Ariouistus ad Caesarem legatos misit: uelle se de iis
rebus quae inter eos agi coeptae neque perfectae essent agere cum
eo: uti aut iterum conloquio diem constitueret aut, si id minus
uellet, ex suis legatis aliquem ad se mitteret. Conloquendi
Caesari causa uisa non est, et eo magis quod pridie eius diei
Germani retineri non potuerant quin tela in nostros coicerent.
Legatum ex suis sese magno cum periculo ad eum missurum et
hominibus feris obiecturum existimabat. Commodissimum uisum est C.
Valerium Procillum, C. Valerii Caburi filium, summa uirtute et
humanitate adulescentem, cuius pater a C. Valerio Flacco ciuitate
donatus erat, et propter fidem et propter linguae Gallicae
scientiam, qua multa iam Ariouistus longinqua consuetudine
utebatur, et quod in eo peccandi Germanis causa non esset, ad eum
mittere, et una M. Metium, qui hospitio Ariouisti utebatur. His
mandauit quae diceret Ariouistus cognoscerent et ad se referrent.
Quos cum apud se in castris Ariouistus conspexisset, exercitu suo
praesente conclamauit: quid ad se uenirent? an speculandi causa?
Conantes dicere prohibuit et in catenas coniecit. |
(47)
Dos días después Ariovisto envía legados a
César: que él quería tratar con aquél
de aquellas cosas que habían sido comenzadas a tratarse
entre ellos y no terminadas: que o de nuevo decidiera un día
para el coloquio o, si no quería esto, enviara a alguno de
sus legados ante él. No le pareció a César
causa de conferenciar y más por esto porque el día
de antes de aquel día los germanos no habían podido
ser detenidos de arrojar dardos contra los nuestros. Estimaba que
él con gran peligro enviaría a aquél un
legado de los suyos y lo lanzaría a unos hombres fieros. Le
pareció lo más adecuado enviar ante aquel a C.
Valerio Procilo, hijo de C. Valerio Caburo, adolescente de sumo
valor y cultura, cuyo padre había sido obsequiado con la
ciudadanía por C. Valerio Flaco, no sólo por su
fidelidad sino también por su conocimiento de la lengua
gálica, de la que ya usaba mucho Ariovisto por su larga
práctica, y porque en él los germanos no tenían
causa de cometer una falta, y juntamente a M. Mecio, que usaba de
la hospitalidad de Ariovisto. Les mandó que conocieran y
contaran ante él las cosas que Ariovisto dijera. Habiendo
visto Ariovisto a estos ante sí en el campamento, estando
presente su ejército, gritó: que ¿por qué
venían ante és? ¿acaso para espiar? Impidió
hablar a los que los intentaban y los encandenó. |
(XLVIII)
Eodem die castra promouit et milibus passuum VI a Caesaris castris
sub monte consedit. Postridie eius diei praeter castra Caesaris
suas copias traduxit et milibus passuum duobus ultra eum castra
fecit eo consilio uti frumento commeatuque qui ex Sequanis et
Haeduis supportaretur Caesarem intercluderet. Ex eo die dies
continuos V Caesar pro castris suas copias produxit et aciem
instructam habuit, ut, si uellet Ariouistus proelio contendere, ei
potestas non deesset. Ariouistus his omnibus diebus exercitum
castris continuit, equestri proelio cotidie contendit. Genus hoc
erat pugnae, quo se Germani exercuerant: equitum milia erant VI,
totidem numero pedites uelocissimi ac fortissimi, quos ex omni
copia singuli singulos suae salutis causa delegerant: cum his in
proeliis uersabantur, ad eos se equites recipiebant; hi, si quid
erat durius, concurrebant, si qui grauiore uulnere accepto equo
deciderat, circumsistebant; si quo erat longius prodeundum aut
celerius recipiendum, tanta erat horum exercitatione celeritas ut
iubis subleuati equorum cursum adaequarent. |
(48)
El mismo día movió adelante el campamento y se
estableció al pie de un monte a seis mil pasos del
campamento de César. Al día siguiente de este día
hizo pasar sus tropas por delante del campamento de César e
hizo el campamento a dos mil pasos más allá de él
con el plan de privar a César del trigo y aprovisionamiento
que era llevado de secuanos y heduos. A partir de este día,
durante cinco días seguidos, César sacó sus
tropas delante del campamento y tuvo al ejército formado,
para que, si quería Ariovisto luchar en combate, no le
faltara posibilidad. En todos estos días Ariovisto mantuvo
su ejército en el campamento, luchó cotidianamente
en combate ecuestre. Este era un tipo de lucha con el que los
germanos se habían ejercitado: había seis mil
jinetes, en número igual velocísimos y fortísimos
infantes, a los que habían elegido cada uno a cada uno de
toda la tropa a causa de su salvación: con estos andaban en
los combates, hacia estos se retiraban los jinetes; estos, si algo
era más duro, acudían corriendo, si alguno había
caído del caballo, recibida una herida más grave, lo
rodeaban; si había había que marchar a algún
sitio más lejos o retirarse más rápidamente,
la celeridad de estos era tan grande por el entrenamiento que
agarrados a las crines de los caballos igualaban su carrera.
|
(XLIX)
Vbi eum castris se tenere Caesar intellexit, ne diutius commeatu
prohiberetur, ultra eum locum, quo in loco Germani consederant,
circiter passus DC ab his, castris idoneum locum delegit acieque
triplici instructa ad eum locum uenit. Primam et secundam aciem in
armis esse, tertiam castra munire iussit. [Hic locus ab hoste
circiter passus DC, uti dictum est, aberat.] Eo circiter hominum
XVI milia expedita cum omni equitatu Ariouistus misit, quae copiae
nostros terrerent et munitione prohiberent. Nihilo setius Caesar,
ut ante constituerat, duas acies hostem propulsare, tertiam opus
perficere iussit. Munitis castris duas ibi legiones reliquit et
partem auxiliorum, quattuor reliquas legiones in castra maiora
reduxit. |
(49) Cuando César
comprendió que aquel se mantenía en el campamento,
para que no fuera apartado más tiempo del
aprovisionamiento, eligió un lugar idóneo para el
campamento más allá de aquel lugar, en el los
germanos se habían asentado, a unos seiscientos pasos de
estos, y, formada triple línea de combate, llegó a
aquel lugar. Ordenó que la primera y segunda línea
estuvieran en armas, que la tercera fortificara el campamento.
[Este lugar distaba del enemigo unos seiscientos pasos, como se ha
dicho.] Allí envió Ariovisto unos dieciséis
mil hombres expeditos con toda la caballería, para que las
tropas aterrorizaran a los nuestros y los alejaran de la
fortificación. Sin embargo, César, como antes había
decidido, ordenó que dos líneas rechazaran al
enemigo, que la tercera terminara la obra. Fortificado el
campamento, dejó allí dos legiones y parte de las
tropas auxiliares, volvió a conducir las cuatro restantes
legiones al campamento mayor. |
(L) Proximo die
instituto suo Caesar ex castris utrisque copias suas eduxit
paulumque a maioribus castris progressus aciem instruxit
hostibusque pugnandi potestatem fecit. Vbi ne tum quidem eos
prodire intellexit, circiter meridiem exercitum in castra reduxit.
Tum demum Ariouistus partem suarum copiarum, quae castra minora
oppugnaret, misit. Acriter utrimque usque ad uesperum pugnatum
est. Solis occasu suas copias Ariouistus multis et inlatis et
acceptis uulneribus in castra reduxit. Cum ex captiuis quaereret
Caesar quam ob rem Ariouistus proelio non decertaret, hanc
reperiebat causam, quod apud Germanos ea consuetudo esset ut
matres familiae eorum sortibus et uaticinationibus declararent
utrum proelium committi ex usu esset necne; eas ita dicere: non
esse fas Germanos superare, si ante nouam lunam proelio
contendissent. |
(50)
Al día siguiente, según su costumbre, César
sacó sus tropas de ambos campamentos y avanzando un poco
desde el campamento mayor formó el ejército y dio a
los enemigos la posibilidad de pelear. Cuando comprendió
que ni siquiera entonces aquellos avanzaban, aproximadamente al
mediodía volvió a llevar el ejército al
campamento. Entonces, por fin, Ariovisto envió a parte de
sus tropas, para que atacara el campamento menor. Se luchó
fuertemente de uno y otro lado hasta el atardecer. Al ocaso del
sol Ariovisto volvió a llevar sus tropas al campamento,
ocasionadas y recibidas muchas heridas. Como preguntara a los
cautivos César por qué causa Ariovisto no luchaba en
un combate, encontraba esta causa: porque entre los germanos
existía esta costumbre de modo que las madres de familia de
estos por suertes y vaticinios declaraban si era de utilidad que
se trabara combate o no; que estas decían así: que
no estaba permitido que los germanos vencieran, si habían
luchado en combate antes de la luna nueva. |
(LI)
Postridie eius diei Caesar praesidio utrisque castris quod satis
esse uisum est reliquit, alarios omnes in conspectu hostium pro
castris minoribus constituit, quod minus multitudine militum
legionariorum pro hostium numero ualebat, ut ad speciem alariis
uteretur; ipse triplici instructa acie usque ad castra hostium
accessit. Tum demum necessario Germani suas copias castris
eduxerunt generatimque constituerunt paribus interuallis, Harudes,
Marcomanos, Tribocos, Vangiones, Nemetes, Sedusios, Suebos,
omnemque aciem suam raedis et carris circumdederunt, ne qua spes
in fuga relinqueretur. Eo mulieres imposuerunt, quae ad proelium
proficiscentes milites passis manibus flentes implorabant ne se in
seruitutem Romanis traderent. |
(51)
Al día siguiente a este día, César dejó
de protección a cada campamento lo que le pareció
que era bastante, colocó a vista de los enemigos delante
del campamento menor a todos los auxiliares, porque era menos
fuerte por la multitud de soldados legionarios en relación
al número de enemigos, para que usara de los auxiliares
para impresionar; él mismo, formada la triple línea
de batalla, se acercó hasta el campamento de los enemigos.
Entonces, al fin, necesariamente los germanos sacaron sus tropas
del campamento y las formaron a intervalos iguales por naciones,
harudes, marcomanos, tribocos, vangiones, nemetes, sedusios,
suevos, y rodearon toda su formación con carretas y carros,
para que ninguna esperanza se dejara en la huida. Allí
colocaron mujeres, que con las manos extendidas imploraban
llorando a los soldados que marchaban al combate para que no se
entregaran a la esclavitud de los romanos. |
(LII)
Caesar singulis legionibus singulos legatos et quaestorem
praefecit, uti eos testes suae quisque uirtutis haberet; ipse a
dextro cornu, quod eam partem minime firmam hostium esse
animaduerterat, proelium commisit. Ita nostri acriter in hostes
signo dato impetum fecerunt itaque hostes repente celeriterque
procurrerunt, ut spatium pila in hostes coiciendi non daretur.
Relictis pilis comminus gladiis pugnatum est. At Germani celeriter
ex consuetudine sua phalange facta impetus gladiorum exceperunt.
Reperti sunt complures nostri qui in phalanga insilirent et scuta
manibus reuellerent et desuper uulnerarent. Cum hostium acies a
sinistro cornu pulsa atque in fugam coniecta esset, a dextro cornu
uehementer multitudine suorum nostram aciem premebant. Id cum
animaduertisset P. Crassus adulescens, qui equitatui praeerat,
quod expeditior erat quam ii qui inter aciem uersabantur, tertiam
aciem laborantibus nostris subsidio misit. |
(52)
César puso al frente de cada legión un legado y un
cuestor, para que cada uno tuviera a estos como testigos de su
valor; el mismo por el ala derecha, porque se había dado
cuenta de esta parte era la menos firme de los enemigos, trabó
combate. Así los nuestros fuertemente, dada la señal,
atacaron a los enemigos y los enemigos tan de repente y
rápidamente salieron corriendo que no se daba espacio a
arrojar los dardos contra los enemigos. Dejados los dardos, se
luchó cuerpo a cuerpo con las espadas. Pero los germanos,
hecha la falange rápidamente según su costumbre,
sostuvieron los ataques de las espadas. Se encontraron muchos
nuestros que saltaron a la falange y les quitaron los escudos de
las manos y los hirieron desde arriba. Como la formación de
los enemigos había sido golpeada por el ala izquierda y se
había lanzado a la fuga, por el ala derecha atacaban
vehementemente nuestra formación con una multitud de los
suyos. Como se hubiera dado cuenta de esto el adolescente P.
Craso, que estaba al frente de la caballería, porque estaba
más libre que aquellos que se movían entre la
formación, envió la tercera línea para ayuda
de los nuestros que se estaban esforzando. |
(LIII)
Ita proelium restitutum est, atque omnes hostes terga uerterunt
nec prius fugere destiterunt quam ad flumen Rhenum milia passuum
ex eo loco circiter L peruenerunt. Ibi perpauci aut uiribus
confisi tranare contenderunt aut lintribus inuentis sibi salutem
reppererunt. In his fuit Ariouistus, qui nauiculam deligatam ad
ripam nactus ea profugit; reliquos omnes consecuti equites nostri
interfecerunt. Duae fuerunt Ariouisti uxores, una Sueba natione,
quam domo secum eduxerat, altera Norica, regis Voccionis soror,
quam in Gallia duxerat a fratre missam: utraque in ea fuga periit;
duae filiae: harum altera occisa, altera capta est. C. Valerius
Procillus, cum a custodibus in fuga trinis catenis uinctus
traheretur, in ipsum Caesarem hostes equitatu insequentem incidit.
Quae quidem res Caesari non minorem quam ipsa uictoria uoluptatem
attulit, quod hominem honestissimum prouinciae Galliae, suum
familiarem et hospitem, ereptum ex manibus hostium sibi restitutum
uidebat neque eius calamitate de tanta uoluptate et gratulatione
quicquam fortuna deminuerat. Is se praesente de se ter sortibus
consultum dicebat, utrum igni statim necaretur an in aliud tempus
reseruaretur: sortium beneficio se esse incolumem. Item M. Metius
repertus et ad eum reductus est. |
(53)
Así se restableció el combate y todos los enemigos
volvieron la espalda y no dejaron de huir antes de que llegaron al
río Rin, a unos cinco mil pasos de aquel lugar. Allí
muy pocos o confiados en sus fuerzas empezaron a nadar o,
encontradas unas barcas, hallaron la salvación para sí.
Entre estos estuvo Ariovisto que, encontrando una navecilla
amarrada a la orilla, huyó en ella; nuestros jinetes
persiguiendo a todos los demás, los mataron. Dos fueron las
esposas de Ariovisto, una de la nación sueva, que había
sacado consigo de su patria, otra de la nórica, hermana del
rey Vocción, con la que se había casado en la Galia,
enviada por su hermano: ambas perecieron en esta huida; dos las
hijas: de estas una fue muerta, otra capturada. C. Valerio
Procilo, siendo arrastrado por los guardianes en la huida, atado
con cadenas triples, se encontró con el propio César
que perseguía a los enemigos con la caballería.
Ciertamente este hecho llevó a César un placer no
menor que la propia victoria, porque veía restituido para
sí al hombre más honesto de la provincia de la
Galia, amigo y huésped suyo, arrebatado de las manos de los
enemigos, y no la fortuna había disminuido en algo con la
calamidad de este de tan gran placer y felicitación. Este
decía que, estando él presente, se había
consultado tres veces con suertes sobre él, si sería
matado al instante en el fuego o se reservaría para otro
momento: que por el beneficio de las suertes él estaba
incólume. Igualmente, fue encontrado M. Mecio y conducido
ante él. |
(LIV)
Hoc proelio trans Rhenum nuntiato, Suebi, qui ad ripas Rheni
uenerant, domum reuerti coeperunt; quos ubi qui proximi Rhenum
incolunt perterritos senserunt, insecuti magnum ex iis numerum
occiderunt. Caesar una aestate duobus maximis bellis confectis
maturius paulo quam tempus anni postulabat in hiberna in Sequanos
exercitum deduxit; hibernis Labienum praeposuit; ipse in
citeriorem Galliam ad conuentus agendos profectus est.
|
(54) Anunciado
este combate al otro lado del Rin, los suevos, que habían
venido a las orillas del Rin, empezaron a volverse a su patria;
cuando los que habitan próximos al Rin los vieron
aterrorizados, siguiéndolos, mataron un gran número
de estos. César, terminadas dos guerras grandísimas
en un sólo verano, llevó al ejército a los
campamentos de invierno, a los secuanos, un poco más pronto
de lo que pedía el tiempo del año; puso al frente de
los campamentos de invierno a Labieno; él mismo marchó
a la Galia citerior para hacer reuniones.
|