(XII) Flumen est Arar, quod per
fines Haeduorum et Sequanorum in Rhodanum influit, incredibili
lenitate, ita ut oculis in utram partem fluat iudicari non possit.
Id Heluetii ratibus ac lintribus iunctis transibant. Vbi per
exploratores Caesar certior factus est tres iam partes copiarum
Heluetios id flumen traduxisse, quartam uero partem citra flumen
Ararim reliquam esse, de tertia uigilia cum legionibus tribus e
castris profectus ad eam partem peruenit quae nondum flumen
transierat. Eos impeditos et inopinantes adgressus magnam partem
eorum concidit; reliqui sese fugae mandarunt atque in proximas
siluas abdiderunt. Is pagus appellabatur Tigurinus; nam omnis
ciuitas Heluetia in quattuor pagos diuisa est. Hic pagus unus, cum
domo exisset, patrum nostrorum memoria L. Cassium consulem
interfecerat et eius exercitum sub iugum miserat. Ita siue casu
siue consilio deorum immortalium quae pars ciuitatis Heluetiae
insignem calamitatem populo Romano intulerat, ea princeps poenam
persoluit. Qua in re Caesar non solum publicas, sed etiam priuatas
iniurias ultus est, quod eius soceri L. Pisonis auum, L. Pisonem
legatum, Tigurini eodem proelio quo Cassium
interfecerant.
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(12) El Arar es un
río, que desemboca al Ródano por las fronteras de
los heduos y los secuanos, de increíble lentitud, de manera
que no puede juzgarse con los ojos hacía cuál de las
dos partes fluye. Los helvecios lo atravesaban con balsas y barcas
juntas. Cuando por los exploradores César se enteró
de que ya los helvecios había hecho pasar al otro lado de
este río tres partes de sus tropas, pero que una cuarta
parte había sido dejada en el lado de acá del río
Arar, marchando del campamento después de la tercera
vigilia con tres legiones, llega a aquella parte que todavía
no había atravesado el río. Atacando a estos,
cargados con bagajes y desprevenidos, mató gran parte de
ellos; los restantes se confiaron a la huida y se escondieron en
los bosques próximos. Esta aldea se llamaba Tigurino; pues
todo el pueblo de Helvecia está dividido en cuatro aldeas.
Esta aldea sola, habiendo salido de su patria, en la memoria de
nuestros padres había matado al cónsul L. Casio y
había enviado bajo el yugo a su ejército. Así,
bien por casualidad bien por decisión de los dioses
inmortales, aquella parte del pueblo helvecio que había
inferido al pueblo romano una insigne calamidad, pagó su
castigo la primera. En este asunto César vengó no
sólo injurias públicas, sino también
privadas, porque los tigurinos habían matado al abuelo de
su suegro L. Pisón, el legado L. Pisón, en el mismo
combate que a Casio.
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(XIII)
Hoc proelio facto, reliquas copias Heluetiorum ut consequi posset,
pontem in Arari faciendum curat atque ita exercitum traducit.
Heluetii repentino eius aduentu commoti cum id quod ipsi diebus XX
aegerrime confecerant, ut flumen transirent, illum uno die fecisse
intellegerent, legatos ad eum mittunt; cuius legationis Diuico
princeps fuit, qui bello Cassiano dux Heluetiorum fuerat. Is ita
cum Caesare egit: si pacem populus Romanus cum Heluetiis faceret,
in eam partem ituros atque ibi futuros Heluetios ubi eos Caesar
constituisset atque esse uoluisset; sin bello persequi
perseueraret, reminisceretur et ueteris incommodi populi Romani et
pristinae uirtutis Heluetiorum. Quod improuiso unum pagum adortus
esset, cum ii qui flumen transissent suis auxilium ferre non
possent, ne ob eam rem aut suae magnopere uirtuti tribueret aut
ipsos despiceret. Se ita a patribus maioribusque suis didicisse,
ut magis uirtute contenderent quam dolo aut insidiis niterentur.
Quare ne committeret ut is locus ubi constitissent ex calamitate
populi Romani et internecione exercitus nomen caperet aut memoriam
proderet.
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(13) Hecho
este combate, para poder alcanzar a las restantes tropas de los
helvecios, se preocupa de que se haga un puente en el Arar y así
pasa el ejército al otro lado. Los helvecios, conmovidos
por su repentina llegada, comprendiendo que aquel en un solo día
había hecho lo que ellos mismos habían terminado muy
a duras penas en veinte días, a saber, atravesar el río,
envían legados ante él; el primero de esta embajada
fue Divicón, que había sido el jefe de los helvecios
en la guerra de Casio. Este trató así con César:
que si el pueblo romano hacía la paz con los helvecios, los
helvecios se irían a aquella parte y estarían allí
donde César los estableciera y quisiera que estuviesen; que
si, por el contrario, perseveraba en perseguirlos con la guerra,
se acordara del antiguo descalabro del pueblo romano y del
primitivo valor de los helvecios. Que, porque de improviso hubiera
atacado una aldea, no pudiendo llevar auxilio a los suyos ellos
que habían atravesado el río, por esta cosa, ni lo
atribuyera en gran manera a su valor ni los despreciara. Que ellos
habían aprendido de sus padres y de sus mayores de manera
que lucharan más con valor que con engaño o se
apoyaran en insidias. Por lo cual, que no permitiera que este
lugar, donde se habían detenido, tomara su nombre de la
calamidad del pueblo romano y de la matanza de su ejército
ni mostrara su recuerdo.
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(XIV)
His Caesar ita respondit: eo sibi minus dubitationis dari, quod
eas res quas legati Heluetii commemorassent memoria teneret, atque
eo grauius ferre quo minus merito populi Romani accidissent; qui
si alicuius iniuriae sibi conscius fuisset, non fuisse difficile
cauere; sed eo deceptum, quod neque commissum a se intellegeret
quare timeret neque sine causa timendum putaret. Quod si ueteris
contumeliae obliuisci uellet, num etiam recentium iniuriarum, quod
eo inuito iter per prouinciam per uim temptassent, quod Haeduos,
quod Ambarros, quod Allobrogas uexassent, memoriam deponere posse?
Quod sua uictoria tam insolenter gloriarentur quodque tam diu se
impune iniurias tulisse admirarentur, eodem pertinere. Consuesse
enim deos immortales, quo grauius homines ex commutatione rerum
doleant, quos pro scelere eorum ulcisci uelint, his secundiores
interdum res et diuturniorem impunitatem concedere. Cum ea ita
sint, tamen, si obsides ab iis sibi dentur, uti ea quae
polliceantur facturos intellegat, et si Haeduis de iniuriis quas
ipsis sociisque eorum intulerint, item si Allobrogibus satis
faciant, sese cum iis pacem esse facturum. Diuico respondit: ita
Heluetios a maioribus suis institutos esse uti obsides accipere,
non dare, consuerint; eius rei populum Romanum esse testem. Hoc
responso dato discessit.
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(14) A
estas cosas César respondió así: que por esto
se le planteaba menos duda, porque tenía en la memoria
aquellas cosas que los legados helvecios habían recordado,y
tanto más duramente lo llevaba cuanto menos habían
sucedido por mérito del pueblo romano; que si este hubiera
sido consciente para sí de alguna injuria, no hubiera sido
difícil precaverse; pero que había sido engañado
por esto, porque ni comprendía que se hubiera cometido por
él algo por lo que temer ni pensaba que se debiera temer
sin causa. Y que si quisiera olvidarse del antiguo ultraje, ¿acaso
también podría abandonar el recuerdo de las
recientes injurias, que, contra su voluntad, habían
intentado el camino por la provincia por la fuerza, que hubieran
vejado a los heduos, a los ambarros, a los alóbroges? Que
se refería a lo mismo el hecho de que se vanagloriaran tan
insolentemente de su victoria, y el hecho de que se admiraran de
que durante tanto tiempo ellos hubieran soportado impunemente sus
injurias. Que, en efecto, los dioses inmortales, para que se
duelan más gravemente por cambio de las cosas los hombres,
a los que quieren castigar por su crimen, acostumbraban a
concederles, entretanto, cosas más favorables y una
impunidad más duradera. Que, aunque estas cosas sean así,
sin embargo, si se le entregan rehenes de ellos, para que
comprenda que harán aquellas cosas que prometen, y si
satisfacen a los heduos de las injurias que han inferido a ellos
mismos y a sus aliados, si igualmente a los alóbroges, él
hará con ellos la paz. Divicón responde: que los
helvecios habían sido educados por su mayores de tal manera
que se habituaron a recibir rehenes, no a darlos; que de este
hecho el pueblo romano era testigo. Dada esta respuesta, se
marchó.
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(XV)
Postero die castra ex eo loco mouent. Idem facit Caesar
equitatumque omnem, ad numerum quattuor milium, quem ex omni
prouincia et Haeduis atque eorum sociis coactum habebat,
praemittit, qui uideant quas in partes hostes iter faciant. Qui
cupidius nouissimum agmen insecuti alieno loco cum equitatu
Heluetiorum proelium committunt; et pauci de nostris cadunt. Quo
proelio sublati Heluetii, quod quingentis equitibus tantam
multitudinem equitum propulerant, audacius subsistere non numquam
et nouissimo agmine proelio nostros lacessere coeperunt. Caesar
suos a proelio continebat, ac satis habebat in praesentia hostem
rapinis, pabulationibus populationibusque prohibere. Ita dies
circiter XV iter fecerunt uti inter nouissimum hostium agmen et
nostrum primum non amplius quinis aut senis milibus passuum
interesset.
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(15) Al día
siguiente, mueven el campamento de este lugar. Lo mismo hace César
y envía por delante a toda la caballería, hasta un
número de cuatro mil, que tenía reunida de toda la
provincia y de los heduos y sus aliados, para que vean hacia qué
partes los enemigos marchan. Estos, persiguiendo bastante
ansiosamente a la retaguardia traban combate con la caballería
de los helvecios en un lugar desventajoso; y unos pocos de los
nuestros caen. Los helvecios, engreídos por este combate,
porque con quinientos jinetes habían rechazado a una
multitud tan grande de jinetes, empezaron a detenerse más
audazmente algunas veces y a provocar con la retaguardia a los
nuestros al combate. César retenía a los suyos del
combate y tenía bastante por el momento con alejar al
enemigo de las rapiñas, forrajeamientos y saqueos.
Marcharon alrededor de quince días de tal manera que entre
la retaguardia de los enemigos y nuestra vanguardia no había
más de cinco o seis mil pasos.
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(XVI) Interim
cotidie Caesar Haeduos frumentum, quod essent publice polliciti,
flagitare. Nam propter frigora [quod Gallia sub septentrionibus,
ut ante dictum est, posita est,] non modo frumenta in agris matura
non erant, sed ne pabuli quidem satis magna copia suppetebat; eo
autem frumento quod flumine Arari nauibus subuexerat propterea uti
minus poterat quod iter ab Arari Heluetii auerterant, a quibus
discedere nolebat. Diem ex die ducere Haedui: conferri,
comportari, adesse dicere. Vbi se diutius duci intellexit et diem
instare quo die frumentum militibus metiri oporteret, conuocatis
eorum principibus, quorum magnam copiam in castris habebat, in his
Diuiciaco et Lisco, qui summo magistratui praeerat, quem
uergobretum appellant Haedui, qui creatur annuus et uitae
necisque in suos habet potestatem, grauiter eos accusat, quod, cum
neque emi neque ex agris sumi posset, tam necessario tempore, tam
propinquis hostibus ab iis non subleuetur, praesertim cum magna ex
parte eorum precibus adductus bellum susceperit; multo etiam
grauius quod sit destitutus queritur.
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(16)
Entretanto, César pedía insistentemente cada día
a los heduos el trigo, que habían prometido públicamente.
Pues a causa de los fríos [porque la Galia, como se dijo
antes, está situada hacia las siete estrellas de la Osa
Menor,] no sólo los trigos no estaban maduros en los
campos, sino que ni siquiera abundancia bastante grande de forraje
había; por otra parte, no podía usar aquel trigo que
había traído en naves por el río Arar, porque
los helvecios, de los que no quería separarse, habían
apartado su camino del Arar. Los heduos lo entretenían día
tras día: decían que lo estaban reuniendo, que lo
estaban transportando, que estaba llegando. Cuando comprendió
que él se entretenía demasiado tiempo y que se
echaba encima el día, en el que convenía medir el
trigo para los soldados, convocados sus príncipes, de los
que había gran abundancia en el campamento, entre estos
Diviciaco y Lisco, que estaba al frente de la suma magistratura,
que los heduos llaman vergobreto, que se crea anualmente y tiene
poder entre los suyos de vida y muerte, los acusa gravemente,
porque no era ayudado por ellos, no pudiendo ni ser comprado ni
cogido de los campos, en un tiempo tan necesario, con los enemigos
tan cercanos, sobre todo cuando empezó la guerra, en gran
parte, inducido por sus súplicas; se queja incluso mucho
más gravemente porque ha sido abandonado.
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(XVII)
Tum demum Liscus oratione Caesaris adductus quod antea tacuerat
proponit: esse non nullos, quorum auctoritas apud plebem plurimum
ualeat, qui priuatim plus possint quam ipsi magistratus. Hos
seditiosa atque improba oratione multitudinem deterrere, ne
frumentum conferant quod debeant: praestare, si iam principatum
Galliae obtinere non possint, Gallorum quam Romanorum imperia
perferre, neque dubitare [debeant] quin, si Heluetios superauerint
Romani, una cum reliqua Gallia Haeduis libertatem sint erepturi.
Ab isdem nostra consilia quaeque in castris gerantur hostibus
enuntiari; hos a se coerceri non posse. Quin etiam, quod
necessariam rem coactus Caesari enuntiarit, intellegere sese
quanto id cum periculo fecerit, et ob eam causam quam diu potuerit
tacuisse.
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(17)
Entonces, por último, Lisco, llevado por el discurso de
César, propone lo que antes había callado: que hay
algunos, cuya autoridad ante la plebe vale muchísimo, los
cuales en privado tienen más poder que los propios
magistrados. Que estos hacían cambiar a la multitud de
parecer con un discurso sedicioso y malvado, para que no lleven el
trigo que deben: que era preferible, si ya no pueden obtener la
primacía de la Galia, soportar las órdenes de los
galos que las de los romanos, y que no [deben] dudar que, si los
romanos superan a los helvecios, arrebatarán la libertad a
los heduos junto con el resto de la Galia. Que nuestros planes y
las cosas que se hacen en el campamento son anunciadas a los
enemigos por los mismos; que estos no pueden ser refrenados por
él. Es más aún, que él comprendía
con cuán gran peligro hizo esto, a saber, el que, obligado,
haya anunciado un asunto necesario a César, y que por esta
causa había callado todo el tiempo que pudo.
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(XVIII)
Caesar hac oratione Lisci Dumnorigem, Diuiciaci fratrem, designari
sentiebat, sed, quod pluribus praesentibus eas res iactari
nolebat, celeriter concilium dimittit, Liscum retinet. Quaerit ex
solo ea quae in conuentu dixerat. Dicit liberius atque audacius.
Eadem secreto ab aliis quaerit; reperit esse uera: ipsum esse
Dumnorigem, summa audacia, magna apud plebem propter liberalitatem
gratia, cupidum rerum nouarum. Complures annos portoria reliquaque
omnia Haeduorum uectigalia paruo pretio redempta habere, propterea
quod illo licente contra liceri audeat nemo. His rebus et suam rem
familiarem auxisse et facultates ad largiendum magnas comparasse;
magnum numerum equitatus suo sumptu semper alere et circum se
habere, neque solum domi, sed etiam apud finitimas ciuitates
largiter posse, atque huius potentiae causa matrem in Biturigibus
homini illic nobilissimo ac potentissimo conlocasse; ipsum ex
Heluetiis uxorem habere, sororem ex matre et propinquas suas
nuptum in alias ciuitates conlocasse. Fauere et cupere Heluetiis
propter eam adfinitatem, odisse etiam suo nomine Caesarem et
Romanos, quod eorum aduentu potentia eius deminuta et Diuiciacus
frater in antiquum locum gratiae atque honoris sit restitutus. Si
quid accidat Romanis, summam in spem per Heluetios regni obtinendi
uenire; imperio populi Romani non modo de regno, sed etiam de ea
quam habeat gratia desperare. Reperiebat etiam in quaerendo
Caesar, quod proelium equestre aduersum paucis ante diebus esset
factum, initium eius fugae factum a Dumnorige atque eius equitibus
(nam equitatui, quem auxilio Caesari Haedui miserant, Dumnorix
praeerat): eorum fuga reliquum esse equitatum
perterritum.
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(18)
César sentía que Dumnórix, hermano de
Diviciaco, era señalado por este discurso de Lisco, pero,
porque no quería que aquellas cosas fueran debatidas,
estando presentes muchos, disuelve rápidamente la asamblea,
retiene a Lisco. Pregunta a él solo aquellas cosas que
había dicho en la reunión. Habla más libre y
audazmente. Pregunta las mismas cosas a otros en secreto;
encuentra que son verdaderas: que el mismo Dumnórix, de
gran audacia, de gran favor ante la plebe por su liberalidad, está
deseoso de cosas nuevas. Que tenía, durante muchos años,
arrendados por un precio pequeño los portazgos y todos los
restantes impuestos de los heduos, porque, pujando él,
nadie se atreve a pujar en contra. Que por estas cosas no sólo
había aumentado su patrimonio sino que había juntado
grandes posibilidades para mostrarse pródigo; que siempre
alimentaba un gran número de la caballería y que los
tenía a su alrededor, y no sólo en casa, sino
también ante las ciudades vecinas tenía poder
abundantemente, y por causa de este poder había dado en
matrimonio su madre a un hombre muy noble y poderoso allí
entre los bitúriges; que él mismo tenía una
esposa de los helvecios y que había dado para casarse a
otras ciudades a una hermana de madre y a sus parientes. Que
favorecía y se interesaba por los helvecios a causa de su
afinidad, que odiaba también por sí a César y
a los romanos, porque con la llegada de estos su poder se
disminuyó y su hermano Diviciaco fue restituido al antiguo
lugar de influencia y honor. Que, si algo sucede a los romanos,
llega a la suma esperanza de obtener el reino por los helvecios;
que con el poder del pueblo romano desesperaba no sólo del
reino sino también de aquella influencia que tenía.
Al preguntar, César también encontraba que, en el
combate ecuestre que había sido hecho desfavorable poco
días antes, el comienzo de aquella huida había sido
hecho por Dumnórix y sus jinetes (pues Dumnórix
estaba al frente de la caballería que los heduos habían
enviado para ayuda de César): que por la fuga de estos la
restante caballería se llenó de espanto.
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(XIX)
Quibus rebus cognitis, cum ad has suspiciones certissimae res
accederent, quod per fines Sequanorum Heluetios traduxisset, quod
obsides inter eos dandos curasset, quod ea omnia non modo iniussu
suo et ciuitatis sed etiam inscientibus ipsis fecisset, quod a
magistratu Haeduorum accusaretur, satis esse causae arbitrabatur
quare in eum aut ipse animaduerteret aut ciuitatem animaduertere
iuberet. His omnibus rebus unum repugnabat, quod Diuiciaci fratris
summum in populum Romanum studium, summam in se uoluntatem,
egregiam fidem, iustitiam, temperantiam cognouerat; nam ne eius
supplicio Diuiciaci animum offenderet uerebatur. Itaque prius quam
quicquam conaretur, Diuiciacum ad se uocari iubet et, cotidianis
interpretibus remotis, per C. Valerium Troucillum, principem
Galliae prouinciae, familiarem suum, cui summam omnium rerum fidem
habebat, cum eo conloquitur; simul commonefacit quae ipso
praesente in concilio [Gallorum] de Dumnorige sint dicta, et
ostendit quae separatim quisque de eo apud se dixerit. Petit atque
hortatur ut sine eius offensione animi uel ipse de eo causa
cognita statuat uel ciuitatem statuere iubeat.
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(19)
Conocidas estas cosas, como se añadieran a estas sospechas
hechos certísimos, a saber, que había pasado a los
helvecios por las fronteras de los secuanos, que se había
preocupado de que entre ellos se debían dar rehenes, que
había hecho todas estas cosas no sólo sin su orden y
la de su pueblo sino también sin saberlo ellos mismos, que
era acusado por un magistrado de los heduos, pensaba que había
bastante causa para que o bien él mismo lo castigara o
mandara que lo castigara el pueblo. Con todas estas cosas se
oponía una, que conocía el sumo afecto de su hermano
Diviciaco hacia el pueblo romano, la suma benevolencia hacia él,
su egregia fidelidad, justicia, templanza; pues temía
ofender el espíritu de Diviciaco con el suplicio de aquél.
Así pues, antes de intentar algo, ordena que Diviciaco sea
llamado ante él y, alejados los intérpretes
cotidianos, por medio de C. Valerio Troucilo, príncipe de
la provincia de la Galia, familiar suyo, a quien tenía suma
fidelidad en todas las cosas, con él habla; al mismo tiempo
le hace recordar la cosas que se dijeron, estando él mismo
presente, en la asamblea de los galos acerca de Dumnórix, y
le muestra las cosas que, separadamente, cada uno delante de él
ha dicho sobre aquél. Le pide y exhorta a que sin ofensa de
su espíritu o él mismo decida sobre aquel, conocida
la causa, u ordene que decida el pueblo.
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(XX)
Diuiciacus multis cum lacrimis Caesarem complexus obsecrare coepit
ne quid grauius in fratrem statueret: scire se illa esse uera, nec
quemquam ex eo plus quam se doloris capere, propterea quod, cum
ipse gratia plurimum domi atque in reliqua Gallia, ille minimum
propter adulescentiam posset, per se creuisset; quibus opibus ac
neruis non solum ad minuendam gratiam, sed paene ad perniciem suam
uteretur. Sese tamen et amore fraterno et existimatione uulgi
commoueri. Quod si quid ei a Caesare grauius accidisset, cum ipse
eum locum amicitiae apud eum teneret, neminem existimaturum non
sua uoluntate factum; qua ex re futurum uti totius Galliae animi a
se auerterentur. Haec cum pluribus uerbis flens a Caesare peteret,
Caesar eius dextram prendit; consolatus rogat finem orandi faciat;
tanti eius apud se gratiam esse ostendit uti et rei publicae
iniuriam et suum dolorem eius uoluntati ac precibus condonet.
Dumnorigem ad se uocat, fratrem adhibet; quae in eo reprehendat
ostendit; quae ipse intellegat, quae ciuitas queratur proponit;
monet ut in reliquum tempus omnes suspiciones uitet; praeterita se
Diuiciaco fratri condonare dicit. Dumnorigi custodes ponit, ut
quae agat, quibuscum loquatur scire possit.
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(20)
Diviciaco, abrazando a César con muchas lágrimas,
empezó a pedir vivamente que no decidiera algo demasiado
grave contra su hermano: que él sabía que aquella
cosas eran verdaderas, y que nadie recibía de esto más
dolor que él, porque, teniendo mucho poder él mismo
por su influencia en su patria y en el resto de la Galia, aquel
muy poco a causa de su adolescencia, había crecido por
medio de él; que usaba de estos recursos y fuerzas no sólo
para disminuir su influencia, sino también casi para su
propia destrucción. Que, sin embargo, él se conmovía
por el amor fraterno y la consideración del vulgo. Y que,
si algo le sucediera demasiado grave de César, teniendo él
mismo este lugar para su amistad hacia él, nadie iba a
pensar que no hubiera sido hecho con su voluntad; que de este
hecho resultaría que se alejarían de él los
ánimos de toda la Galia. Como pidiera estas cosas,
llorando, a César con muchas palabras, César tomó
su diestra; consolándolo, le ruega que termine de suplicar;
le muestra que su influencia es de tanto valor que perdona en
consideración a su voluntad y súplicas la injuria a
la república y su propio dolor. Llama a Dumnórix
ante él, invita a su hermano; le muestra las cosas que en
él reprende; expone las cosas que él mismo
comprende, las cosas de las que se queja la ciudad; le aconseja
que en el tiempo restante evite todas las sospechas; le dice que
él le perdona las cosas pasadas en consideración a
su hermano Diviciaco. Pone guardias a Dumnórix, para que
pueda saber qué hace, con quiénes habla.
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(XXI)
Eodem die ab exploratoribus certior factus hostes sub monte
consedisse milia passuum ab ipsius castris octo, qualis esset
natura montis et qualis in circuitu ascensus qui cognoscerent
misit. Renuntiatum est facilem esse. De tertia uigilia T.
Labienum, legatum pro praetore, cum duabus legionibus et iis
ducibus qui iter cognouerant summum iugum montis ascendere iubet;
quid sui consilii sit ostendit. Ipse de quarta uigilia eodem
itinere quo hostes ierant ad eos contendit equitatumque omnem ante
se mittit. P. Considius, qui rei militaris peritissimus habebatur
et in exercitu L. Sullae et postea in M. Crassi fuerat, cum
exploratoribus praemittitur.
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(21)
Enterado aquel mismo día por los exploradores de que los
enemigos se habían asentado al pie de un monte a unos ocho
mil pasos de su campamento, envió quienes conocieran cuál
era la naturaleza del monte y cuál el ascenso en circuito.
Se le anunció que era fácil. A partir de la tercera
vigilia, manda a T. Labieno, legado propretor, ascender a la cima
más alta del monte con dos legiones y aquellos guías
que habían conocido el camino; les muestra cuál es
su plan. Él mismo, a partir de la cuarta vigilia, por el
mismo camino por el que habían marchado los enemigos, se
dirige hacia estos y envía toda la caballería
delante de sí. P. Considio, que era tenido como muy experto
en el asunto militar y había estado en el ejército
de L. Sila y después en el de M. Craso, es enviado por
delante con los exploradores.
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(XXII)
Prima luce, cum summus mons a [Lucio] Labieno teneretur, ipse ab
hostium castris non longius mille et quingentis passibus abesset
neque, ut postea ex captiuis comperit, aut ipsius aduentus aut
Labieni cognitus esset, Considius equo admisso ad eum accurrit,
dicit montem, quem a Labieno occupari uoluerit, ab hostibus
teneri: id se a Gallicis armis atque insignibus cognouisse. Caesar
suas copias in proximum collem subducit, aciem instruit. Labienus,
ut erat ei praeceptum a Caesare ne proelium committeret, nisi
ipsius copiae prope hostium castra uisae essent, ut undique uno
tempore in hostes impetus fieret, monte occupato nostros
expectabat proelioque abstinebat. Multo denique die per
exploratores Caesar cognouit et montem a suis teneri et Heluetios
castra mouisse et Considium timore perterritum quod non uidisset
pro uiso sibi renuntiauisse. Eo die quo consuerat interuallo
hostes sequitur et milia passuum tria ab eorum castris castra
ponit.
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(22)
A la primera luz, como la parte más alta del monte fuera
ocupada por [Lucio] Labieno, él mismo distara del
campamento de los enemigos no más de mil quinientos pasos y
no, según después supo de los cautivos, hubiera sido
conocida ni su llegada ni la de Labieno, Considio, a galope
tendido, sale corriendo hacia él, dice que el monte, que
quiso que fuera ocupado por Labieno, era tenido por los enemigos:
que él supo esto por las armas y las insignias galas. César
lleva secretamente sus tropas a una colina próxima, forma
la tropa en orden de batalla. Labieno, como le había sido
ordenado por César que no trabara combate, a no ser que sus
tropas hubieran sido vistas cerca del campamento de los enemigos,
para que por todos lados a un tiempo se hiciera el ataque contra
los enemigos, ocupado el monte, esperaba a los nuestros y se
abstenía del combate. Por último, muy entrado el
día, por los exploradores César conoció que
el monte era tenido por los suyos y que los helvecios habían
movido el campamento y que Considio aterrorizado por el temor le
había anunciado lo que no había visto como visto.
Aquel día sigue a los enemigos con el intervalo que
acostumbraba y pone el campamento a tres mil pasos del campamento
de aquellos.
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