El lamento de final de curso. Actividad métrico-complementaria

Mientras en el resto de Hispania el alumnado de Segundo de Bachillerato acabó curso y se halla inmerso en fiestas pseudoamericanizadas de mayor o menor gusto, aquí en la Baetica seguimos dando clase hasta final de mes, seguramente porque el clima es más llevadero y no hemos sido suficientemente obedientes con Roma.

Es tradición del modesto Departamento del I.E.S. Ategua utilizar estas fechas, sin embargo, para tareas que suelen ser gratas, una vez hemos finalizado con la obligación y empieza a dejarse paso libre a la devoción. Y, entre dichas tareas, una que suele resultar muy agradable para el alumnado, que en un principio la mira con reticencia, y, por supuesto, para mí es la de dedicar una rato a la poesía latina y a su métrica. Evidentemente, se trata solo de una aproximación, pues no hay tiempo para más, pero, una vez hecha la siembra, quién sabe… En cualquier caso, siempre fue una preocupación personal dejar marchar a mis alumnos con la idea de que los romanos no hacían otra cosa que la guerra, mover campamentos y llegar a marchas forzadas a las fronteras de los enemigos…

Para este año, hemos trabajado los versos que van del 648 al 660 del libro IV de la Eneida. ¿Por qué estos y no otros? Primero, porque el libro cuarto cuenta con un aliciente muy atractivo para la adolescencia: el (des)amor. Y, en segundo lugar, porque podíamos adornar la obra con un par de vídeos que ilustraran el resultado.

Empezamos el trabajo explicando breves nociones sobre la estructura del hexámetro latino y recordando nociones mínimas sobre pronunciación. El resto se planteó como un juego intelectual en el que había que componer determinadas piezas grandes (los pies) con otras más pequeñas (las sílabas largas y breves) en función del número de sílabas y las cantidades que se reconocieran. En menos de una hora casi nos hicimos unos expertos como podemos ver a Francisco José en la siguiente imagen (nótese la P.D.I. de la marca F.T.I. -Fac Tu Ipse-).

escandiendo

El siguiente paso fue leer los hexámetros escandidos (esta última palabra es para haceros creer que sé algo del tema: con mis alumnos funciona). No entramos (pasado) ni vamos a entrar a polemizar sobre las diversas teorías acerca de cómo debe leerse un verso latino, sino que disfrutamos (también pasado) intentando seguir con éxito relativo la que lleva a cabo el grupo Tyrtarion en el siguiente vídeo (haced clic en CC para ver los subtítulos, como se indica):

Si prestáis atención, en el siguiente vídeo puede escucharse cómo mis discípulos acompañan cantando tímidamente (es una grabación robada, no lo sabían)

Como colofón, hablamos también sobre la pervivencia del mito escuchando el final de la ópera de H. Purcell Dido y Eneas sobre este libro IV:

En definitiva, disfrutamos de un tiempo de Cultura con mayúsculas, aunque, por supuesto, esto no sirve para nada. Lo sabemos.

Valete!

P.S.: ya sé que la poesía, por desgracia y contra mi parecer, no entra en Selectividad. Para que veáis lo malote que soy.

 

2 comentarios sobre “El lamento de final de curso. Actividad métrico-complementaria

Deja tu comentario, por favor: